La huelga de autobuses urbanos genera indignación entre los usuarios

Buses urbanos durante la huelga.

Una fila de buses urbanos durante la huelga en Auzsa.

Largas filas en las paradas, esperas eternas, buses llenos, malestar general… Ese el sentir general de los vecinos ante la huelga de los trabajadores de AUZSA y por ello desde la asociación de vecinos, en línea con la FABZ, exigimos responsabilidad a las partes implicadas en el conflicto laboral de AUZSA, dados los perjuicios que los paros están provocando entre los usuarios.

Lamentamos profundamente que se utilice repetidamente a los usuarios como rehenes, especialmente en fechas señaladas, como forma de presión en la negociación de las condiciones salariales y laborales de la empresa.

Debemos destacar que al fin son los vecinos-usuarios y el Ayuntamiento de la ciudad los paganos de esta situación: los primeros por sufrir los perjuicios provocados por los paros, y el Ayuntamiento al verse presionado para incrementar el presupuesto que destina al mantenimiento del servicio.

Exigimos la máxima responsabilidad y el estricto cumplimiento de las normas

Como es evidente, no se pone en cuestión el derecho de los trabajadores y trabajadoras a defender sus intereses con los medios legalmente establecidos, ni la legislación que regula las relaciones laborales, la negociación colectiva y los cauces para la solución de conflictos.

Por tanto, en este marco del cumplimiento de la legislación vigente exigimos la máxima responsabilidad y el estricto cumplimiento de las normas establecidas. Los perjuicios causados a los usuarios evidencian que la voluntad negociadora de las partes debe ser urgente e inaplazable.

Además, creemos que el Ayuntamiento de la ciudad debe asimismo exigir el cumplimiento en todos sus términos del pliego de condiciones de la contrata del transporte público que garantiza la correcta prestación del servicio. No podemos consentir situaciones como las que nos está tocando vivir.

No se pueden consentir esperas de 45 minutos

Los conductores apelan a nuestra solidaridad con sus reivindicaciones. Desde la Asociación de Vecinos respetamos la huelga, pero no a cualquier precio. No se pueden consentir esperas de 45 minutos. Si funcionan el 33% servicios (escasos servicios mínimos, pensamos) cómo es posible que el 35 con 7 minutos de frecuencia tarde 45 minutos en pasar; si funciona el 33%, como mucho tardará 21, no más del doble. Y luego 2-3 buses seguidos.

Más bien parece una idea torticera de maximizar los perjuicios al usuario. Por tanto, apelamos a la solidaridad de los conductores en huelga, desde el respeto a su derecho constitucional a la misma, para que cumplan los servicios mínimos con rigor y eficacia, evitando secuestrar vecinos en las paradas por no poder coger el autobús.

La indignación es máxima en la línea 50 donde el pasado sábado en el horario de huelga se registraron esperas de hasta 88 minutos. Indignante. Esperar más rato al bus que lo que cuesta ir en AVE a Madrid. También exigimos al Ayuntamiento que aumente los servicios mínimos en las convocatorias de huelga hasta el 50% que existía antes, pues es lo mínimo que los vecinos se merecen.

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